Lavado a mano

Las etiquetas de algunas prendas especifican que deben lavarse a mano. Por otro lado, el lavado a mano también ayuda a prolongar la vida de las prendas que normalmente se lavan a máquina.

Consejos para unos mejores resultados

Clasificar la ropa por color: lavar por separado la ropa blanca, la ropa clara y la ropa oscura.

  1. Consultar la etiqueta para determinar si la ropa debe lavarse en agua fría o caliente.
  2. Consultar en la etiqueta las recomendaciones sobre el detergente (p. ej. para tejidos delicados).
  3. Verificar que la cantidad de detergente empleada sea la adecuada (consultar la información de dosificación).

Procedimiento:

  1. Meter la ropa en el agua y, si está muy manchada, dejar en remojo.
  2. A continuación, lavarla frotando suavemente.
  3. Aclarar tres o más veces hasta que la prenda no suelte jabón.

Evitar tener las manos en el agua durante demasiado tiempo. Aclarar y secar las manos inmediatamente después. Las personas con la piel sensible o dañada pueden llevar guantes de goma para evitar el contacto con la solución de lavado.

Lavado a mano de tejidos específicos

Prendas delicadas

Tejidos como la lana, la seda y el rayón son delicados y deben lavarse con cuidado. Los productos biológicos fuertes con un pH alto no siempre son los más adecuados, por lo que se recomienda usar un detergente no enzimático con pH neutro, puesto que no contiene enzimas, lejía ni agentes abrillantadores. Estos tejidos suelen tener tintes delicados, por lo que un producto específico es ideal, ya que no contiene lejía.

Tejidos modernos

Muchos tejidos modernos también pueden lavarse a mano con un detergente líquido o en polvo, pero primero deben consultarse las instrucciones de cuidado de la etiqueta.

Prendas de lana

  • Verificar en la etiqueta que la prenda puede lavarse con agua, dado que algunas prendas solo pueden lavarse en seco.
  • Utilizar agua templada (aprox. 30-40°C).
  • Usar un detergente no enzimático con pH neutro adecuado para lana.
  • Lavar la prenda brevemente, frotándola con cuidado. Si está muy sucia, lavar dos veces y aclarar sucesivamente, en lugar de realizar un lavado prolongado.
  • Añadir un suavizante al agua de aclarado final para mantener el tacto suave de la prenda.
  • Apretar la prenda suavemente para extraer el agua y enrollar en una toalla, o centrifugar para eliminar la máxima cantidad de agua posible y evitar el corrimiento del color. Secar la prenda plana sobre una toalla. No colocar bajo una fuente de calor directa o de la luz del sol a fin de evitar la decoloración de los tonos blancos o de los colores claros. No secar en la secadora.